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La catedral de san Vito

El verdadero corazón del estado checo y el lugar más sagrado para todos los checos está situado en el centro del patio principal, el Tercero, donde antes estuvo la rotonda (especie de ermita románica de planta circular) de San Vito, fundada por San Venceslao en 925 y más tarde (a partir de 1059) la basílica románica. Allí se hallan hoy la catedral de San Vito y la capilla de San Venceslao, incluida en la estructura de la catedral. Es el templo principal para los arzobispos praguenses, el templo de las coronaciones y el cementerio de los soberanos checos.

,  Libor Sváček, archiv Vydavatelství MCU s.r.o.

En la capilla de San Venceslao descansan los restos del “eterno emperador” y protector del país, y encima de la capilla están guardadas las joyas de la corona. La capilla de San Venceslao construida por Petr Parléř durante el reinado de Carlos IV (fue terminada sobre 1367) refleja la importancia de este lugar. La planta cuadrada no respeta la estructura habitual de las catedrales en aquella época. Carlos IV pretendió hacer hincapié en que aquella nave contenía la tumba sagrada del patrono y que jamás podría moverse de allí. Las paredes de la capilla están recubiertas de piedras semipreciosas pulidas y frescos, de los cuales aquellos que datan del siglo XVI describen la leyenda de San Venceslao. De la época de Carlos IV son la estatua de piedra de dos metros de San Venceslao (terminada en 1373), los frescos que ilustran la Pasión de Cristo y los retratos de Carlos IV y su cuarta esposa, Elisa de Pomerania, así como la extraordinaria bóveda de crucería de la capilla. El mobiliario es renacentista excepto la lámpara de araña dorada neogótica y el sepulcro del altar de San Venceslao, de 1913.

El edificio dominante de la puerta sur es la Gran Torre Sur que termina con una galería renacentista y una cúpula en forma de cebolla. La base es de Parléř, igual que la vecina escalera husiforme, un fenómeno técnico de su época. Su eje está doblado tres veces en distintas direcciones y toda la construcción tiene una apariencia muy ligera puesto que la cubierta del tejado integra una red de nervios muy decorativa. El autor fue probablemente Petr Parléř (+1399) o sus hijos y continuadores Juan y Venceslao. En la Gran Torre está el reloj renacentista de finales del siglo XVI y la reja dorada de la ventana, regalo de Rodolfo II, que esconde la campana más grande del país, con un peso de 16 toneladas y de nombre Zikmund, que fue hecha por Tomáš Jaroš en 1549.

,  Libor Sváček, archiv Vydavatelství MCU s.r.o.

Entre la Gran Torre Sur y la Capilla de San Venceslao se encuentra la Puerta Dorada, una monumental entrada a la catedral. Su antesala tiene unas complicadas bóvedas en las que se han utilizado nervios libres, o sea soportes repartidos libremente por el espacio. Aunque esta construcción data de los años 60 del siglo XIV, en ella se utilizan métodos que serían habituales cien años después. La pared frontal exterior está adornada con un mosaico de la época de Carlos IV que representa al rey con su cuarta esposa – Elisa de Pomerania. Los especialistas en mosaicos de Venecia crearon esta obra según los diseños de pintores checos en 1371 y hasta hoy día se considera el mosaico exterior más grande y más antiguo al norte de los Alpes.

Además de la capilla de San Venceslao y la Puerta Dorada con la Torre Sur, P. Parléř, junto con los miembros de su taller, terminó también el presbiterio de la catedral hasta la Sacristía Antigua que está cubierta por un tipo de bóveda muy atrevido con una llave colgante, lo que técnicamente se llamaba “potencia de la cresta” en aquel momento (1356).

La bóveda del presbiterio se considera una de las bóvedas de crucería más antiguas de Europa central (terminada en 1385). En el taller de la catedral praguense nace la arquitectura en estilo gótico flamígero durante la segunda mitad del siglo XIV, mientras que en toda la Europa central se desarrollaría 50 ó 100 años más tarde.

,  Libor Sváček, archiv Vydavatelství MCU s.r.o.

El sepulcro de Přemysl Otakar II junto con otros seis de los reyes premislidas y del arzobispo Jan Očko de Vlašim se encuentran en la planta baja de las capillas del presbiterio. Los realizó el taller de Petr Parléř en los años 70 del siglo XIV. Los bustos del triforio inferior (como el autorretrato de Petr Parléř) son una rareza en su especie. Están elaborados con una alta calidad, con un aspecto muy realista y el tema es original, ya que entre los retratados figuran, además de los miembros de la casa real y jerarquías eclesiásticas, los dos arquitectos de la catedral (Matías de Arras y Petr Parléř) y los cinco directores de la construcción. Esta importancia otorgada a los autores mismos no es habitual en la Edad Media y se refleja así el carácter prerrenacentista de la corte praguense durante el reinado de Carlos IV. Desgraciadamente, algunos retratos tienen la nariz rota. En 1619 los fanáticos protestantes estropearon las estatuas cuando acompañaban a Friedrich de Pfalc a su coronación como rey checo.

En las capillas del presbiterio se ha conservado parcialmente la decoración pictórica original, pinturas murales góticas de la segunda mitad del siglo XIV: la Virgen sentada en el trono entre ángeles, santos y personajes con ofrendas en la capilla de la Santa Cruz; Virgen con personajes que ofrecen en la capilla Valdštejnská; Cristo Doloroso, Decapitación de Santa Catarina, San Adalberto, Bautizo de Santa Otilia y dos retratos del arzobispo Jan Očko de Vlašim arrodillado (él fue quien encargó las pinturas) en la capilla Vlašimská; Adoración de los Reyes Magos en la capilla de Sajonia.

,  Libor Sváček, archiv Vydavatelství MCU s.r.o.

El subterráneo de la catedral conserva restos de construcciones anteriores (residuos de la cripta occidental de los Santos Cosme y Damián del siglo XI, la mampostería de los ábsides norte y sur de la ermita románica, rotonda, de San Vito, fundada por San Venceslao ya en 925) y una parte de las tumbas de reyes checos y sus esposas. El Panteón Real se realizó a finales del siglo XVI y fue insertado en los restos románicos de los edificios del cabildo de San Vito. Su aspecto actual es el resultado de las modificaciones que llevó a cabo K. Roškot (1928-35). El lugar más privilegiado pertenece a Carlos IV (+1378); su tumba alberga también los cuerpos de su hijo Venceslao IV (+1419) con su esposa Juanita de Baviera y otros personajes, como los reyes Ladislav Póstumo (+1457), Jorge de Poděbrady (+1471) y Rodolfo II, en un ataúd original de estaño ostentosamente decorado (+1612).

Después de la muerte del genial Petr Parléř (1399) el ritmo de la construcción continuó con más lentitud y al iniciarse las guerras husitas (1420) se pararon todos los trabajos en la catedral. En los siglos siguientes pocas cosas se añadieron. H. Spiess construyó para los Jaguellón un Oratorio Real en estilo gótico flamígero (1493). Los Habsburgo abrieron el Mausoleo Real renacentista que contenía las tumbas de Fernando I, Ana y Maximiliano II creado por el escultor holandés Alexandr Collin (1564–1589).

El barroco adornó la catedral, por ejemplo, con el sepulcro de plata de Juan Nepomuceno (1733-36) diseñado por J. E. Fischer de Erlach y realizado por el orfebre Josef Wuerth. Durante el reinado de María Teresa se añadieron estatuas alegóricas y ángeles (1746).

Las obras finales de la catedral se llevaron al cabo durante el siglo XX y fueron dirigidas por Josef Mocker (hasta 1899) y después por Kamil Hilbert. La culminación de la catedral dio oportunidad a artistas checos modernos. Es muy famoso el sepulcro del cardenal B. Schwarzenberg, cuyo autor es Myslbek (1892-95) y por el cual obtuvo un premio internacional en París en 1900. También son dignos de mención el altar simbolista y de estilo moderno del escultor Fr. Bílek (1899 y 1927) o los vitrales .