overcast, rain
Sa 20.4.
8/11°
overcast
Su 21.4.
6/12°
overcast, rain
Mo 22.4.
4/11°

Las joyas de la Corona checas

En el Cámara de Coronación de la catedral de San Vito están guardadas las joyas de la Corona checas en una caja de seguridad cerradas con siete candados. Hay un camino que conduce hasta ellas desde la capilla de San Venceslao. La puerta está cerrada con siete llaves y para abrirla hace falta encontrar a los siete propietarios de esas llaves. Así, y además con la protección simbólica del patrón provincial, San Venceslao, está vigilado el tesoro checo más valioso – insignias de coronación de los reyes checos.

Carlos IV mandó elaborar la corona y la consagró a San Venceslao. La lució por primera vez en 1347 cuando fue coronado Carlos como rey checo. La Corona tiene una forma intencionadamente arcaica a pesar de la época en la que fue fabricada. Así se vincula con la tradición más antigua de los Premislidas y recuerda el pasado remoto de la nacionalidad checa y expresa honor a los antecedentes. La Corona tiene 19 cm de anchura, 19 cm de altura y pesa 2 358,3 g. Está fabricada en oro puro (21-22 quilates) y decorada con piedras preciosas, muchas de las cuales se cuentan entre las más grandes, más excepcionales y más bellas de su tipo en el mundo. En total hay 96 (zafiros, espinelas, rubíes y esmeraldas), están acompañadas por veinte perlas y camafeo de zafiros con relieve de la Crucifixión (siglo XIII) situado en la cruz en la punta.

El globo real y el cetro real son de épocas tardías, probablemente de la primera mitad del siglo XVI. Las dos joyas demuestran la maestría de la orfebrería renacentista. Fueron elaboradas en un oro de alta pureza, los adornan zafiros, espinelas y perlas. El globo real tiene 22 cm de altura y pesa 780 g. Las paredes del globo están ornamentadas con relieves abullados con motivos bíblicos. El cetro mide 67 cm y pesa 1013 g. Lo decora un complicado motivo vegetal y la punta adopta la forma de una flor.

Las joyas de la Corona checas tienen su pasado, sus fortunas y sus leyendas. Su histórica función de coronación ya se cumplió pero siguen siendo símbolos de la nacionalidad checa durante más de mil años.