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La Ciudad Nueva

La Ciudad Nueva fue fundada por Carlos IV en 1348, pero muchas de sus partes habían estado pobladas ya desde el siglo X. La Ciudad Vieja era cosmopolita, universitaria y comercial, la Nueva estaba habitada por ciudadanos checos, generalmente artesanos. La competición entre ambas ciudades praguenses tuvo repercusión en nuestra historia hasta 1784, momento en que fueron unidas definitivamente. La Ciudad Nueva tenía una extensión de 360 hectáreas, cercadas por las murallas de Carlos IV. Tenía de calles con una anchura de hasta 27 metros, que las hizo aptas para el transporte hasta la segunda mitad del siglo XX y, además, aportaron organización a las estructuras de poblaciones anteriores, esparcidas caóticamente. El plano de la Ciudad Nueva estaba increíblemente avanzado varios siglos a su época, aunque nunca se ha llegado a saber quién fue el autor. Además de poseer una extraordinaria composición de las partes recién fundadas, es muy interesante el modo de unir lo nuevo con las poblaciones que ya existían anteriormente.

Los alrededores de la iglesia románica de San Pedro, del siglo XII, reconstruida en estilo gótico en los siglos XIV y XV, se encontraba un antiguo núcleo de comerciantes alemanes. Ya desde tiempos muy remotos se llamó Poříčí (cuenca fluvial) y es por eso que la principal calle del lugar recibió el nombre Na Poříčí.

La calle Na Poříčí está dominada por el edificio cubista del Banco Legionario “Legiobanka” de Josef Gočár (1921–23), que es un representante del desarrollo de la extraordinaria arquitectura cubista checa.

Al derribar las murallas, en los años 80 del siglo XVIII, sobre los fosos cegados se construyó una representativa avenida circular (de tres partes: hoy día llamadas Revoluční, Na Příkopech y Národní), que se une con la calle Na Poříčí alcanzando la Plaza de la República (Náměstí republiky). No solamente la Casa Municipal y la Torre de la Pólvora dominan la Plaza de la República, sino también la Casa de Hibernia, un edificio de estilo imperial, que originalmente era una aduana y que lleva el nombre del monasterio de los franciscanos irlandeses.

,  Libor Sváček, archiv Vydavatelství MCU s.r.o.

El Teatro Nacional domina la avenida Národní třída. Fue construido gracias a las contribuciones tanto de generosos mecenas como de gente del pueblo. Josef Zítek ideó el edificio y después del incendio de 1881 lo modificó Josef Schulz. En la decoración participaron básicamente artistas de la nueva generación, que por eso recibió el nombre de “generación del Teatro Nacional” (algunos ejemplos son el escultor J. V. Myslbek, los pintores M. Aleš, V. Brožík y V. Hynajs). El estilo neorrenacentista fue transformándose en estilo de secesión.

Desde el Teatro Nacional, frente a las orillas de la Isla Eslava se encuentra la Torre de distribución de agua, de finales del siglo XV, que forma parte del moderno edificio de la asociación artística Mánes. Esta original comunión de estilo gótico flamígero y funcionalismo es obra de Ot. Novotný de 1927–1930.

Siguiendo el malecón contra la corriente del Vltava se puede admirar la Casa Bailante construida en 1990–1996, obra de Vl. Milunić y Fr. O. Gehry y se considera un ejemplo del pensamiento arquitectónico creativo contemporáneo.

La Plaza de Venceslao (Václavské náměstí) (hasta 1848 llamada Koňský trh – Mercado del caballo) es el centro neurálgico de la Praga moderna desde la segunda mitad del sigo XIX. Sus grandiosas dimensiones en la Edad Media (su superficie es de 41 400 m2) siguen siendo muy aprovechadas en la actualidad. Las espléndidas casas y los palacios de esta plaza dan muestras del desarrollo de la arquitectura moderna. El edificio del Museo Nacional domina toda la plaza.

El Museo Nacional fue construido en 1885–1890 por Josef Schulz y la decoración escultórica (en la rampa de entrada está la estatua alegórica de una mujer que representa a Bohemia y otras que simbolizan los ríos checos) es obra de Antonín Wagner. En el momento de su creación, este edificio –el más tradicional de la Praga neorrenacentista- no era solamente un museo, sino también el centro de la ciencia checa y su misión era representar la ambiciones culturales y políticas de la sociedad checa. Es por ello que su ostentoso interior, además de albergar nutridas colecciones, incluye el Panteón – una sala dedicada a la conmemoración de las personalidades más relevantes de este país.

Delante del Museo Nacional, en la parte superior de la Plaza de Venceslao fue erigido el monumento ecuestre al príncipe San Venceslao entre 1912-1924. Ya a partir de 1680 estuvo aquí su antecedente barroco, hoy día situado en Lapidario. El grupo escultórico actual es obra de J. V. Myslbek, fundador del arte escultórico moderno checo. El patrón principal del país, del cual se dice que es su “eterno emperador”, ya que gobernará el país checo para siempre, está acompañado por Santa Ludmila (su abuela), San Procopio, Santa Inés Checa (hermana de Venceslao I) y el obispo San Adalberto. Al pie del monumento se suelen reunir los praguenses por motivos diferentes, ya sea una cita amorosa o una manifestación política. Por aquí ha pasado la historia más reciente de este país. La última vez, hasta aquí llegaron todas las manifestaciones contra el comunismo.

,  Libor Sváček, archiv Vydavatelství MCU s.r.o.

Cerca de la iglesia parroquial de San Esteban, hasta la actualidad se encuentra aquí una iglesia románica llamada la rotonda de San Longino del siglo XI, que era una iglesia parroquial de una población denominada Rybníček (estanque pequeño), y por eso la calle lleva el nombre de Na Rybníčku. Desde la iglesia de San Esteban, la calle Žitná (de centeno) se desvía al Mercado del Ganado, en la actualidad la Plaza de Carlos. Carlos IV la fundó como centro principal de la nueva Praga y su extensión es increíble (80 500 m2). Aquí se encuentra también el Ayuntamiento de la Ciudad Nueva, que sirvió para fines administrativos hasta 1784. El edificio del ayuntamiento fue erigido entre 1377–1418 y la torre de la esquina entre 1452–1456. Sus paredes fueron testigos de la primera defenestración checa (1419), durante la cual los regidores considerados indignos tuvieron que abandonar no solamente sus cargos y sus oficinas, sino también este mundo. Su muerte causó un infarto a Venceslao IV y el fallecimiento del reyo inició las guerras husitas.

Casi en el centro de la parte oriental de la Plaza de Carlos se halla el templo barroco de San Ignacio (terminado en 1670 por Carlo Lurago). Forma parte de un inmenso colegio jesuita que hoy día sirve de Hospital de la Facultad de la Universidad Carolina. Los interiores de la iglesia están amueblados básicamente en estilo rococó.

Desde el frontispicio de la iglesia baja hacia el río la calle Resslova, dominada por el templo de San Cirilo y San Metodio, de estilo barroco, (originalmente de San Carlos Borromeo), construido por K. I. Dienzenhofer (terminado en 1736). En su cripta se escondieron los paracaidistas que habían atentado contra el protector imperial R. Heydrich en 1942. Aquí también murieron.

,  Libor Sváček, archiv Vydavatelství MCU s.r.o.

Al sur de la Plaza de Carlos se encuentra el Monasterio de Emaús, fundado en 1347 y terminado en 1372. Es la única obra nueva del momento terminada en vida de Carlos IV y se dedicó especial atención a la decoración. Las tres naves de la iglesia del monasterio disponen de un extraordinario techo de frescos. Es el conjunto más grande de pinturas murales medievales conservado, además de las de Italia. El monasterio fue dañado durante un bombardeo a finales de la Segunda Guerra Mundial, y por eso hubo que rehacer el techado. Lo realizó F. M. Černý en 1967 de modo muy original y su obra se ha convertido en una nueva dominante de esta parte del malecón.

Desde una colina cercana al barrio de Karlov mira hacia la Ciudad Nueva la hermosa iglesia de San Apolinario, del tercer cuarto del siglo XIV, de estilo gótico, que conserva hasta hoy pinturas murales góticas de su época y de estilo barroco es su mobiliario, que incluye el cuadro de la Virgen María de Carlos, patrona de las mujeres embarazadas, ya que cerca hay una maternidad.

En Karlov hay un asombroso templo octagonal de los canónigos agustinianos, consagrado a la Virgen María y Carlo Magno. Carlos IV quiso rememorar la Capilla de Aachen de Carlo Magno, ya que se consideraba su seguidor. La cúpula actual es renacentista, de 1575. Su inmensa bóveda en estrella intenta hacer referencia a épocas antiguas. El historismo en estilo gótico fue cambiado por el historismo en estilo renacentista.

En la calle Na Karlově fue erigida también en estilo barroco la villa América (palacete de Jan V. Michna de Vacínov). La obra de 1712 fue diseñada por K. I. Dienzenhofer como una villa de tipo francés en las afueras de la ciudad y el jardín destaca por la decoración de M. B. Braun (en 1730). Desde de 1932 se encuentra aquí el Museo de Antonín Dvořák.