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Dejvice, Letná, Holešovice y Troya

Al norte de Hradčany y el Castillo de Praga se extiende el barrio de Dejvice. Ya desde el año 1088 se tiene conocimiento de su existencia y el mismo conservó su carácter campestre durante mucho tiempo. El caserío campesino poco a poco se fue transformando en barrios residenciales. En los años 30 del siglo XX surgió la colonia residencial Baba en este lugar, estructurada según el proyecto de regulación de Pavel Janák. Sus joyas arquitectónicas y de estilo funcionalista, datan de toda la pléyade de los arquitectos de avanzada de la primera república (J. Gočár, J. Krejcar, A. Beneš, J. Gillar y otros).

Por el este, Dejvice se enlaza con Bubeneč. Y desde aquí, se extiende el gran coto de caza real Stromovka (La Arboleda). Juan de Luxemburgo la utilizaba como coto de caza desde el año 1320. Rodolfo II aquí mandó a construir estanques y un caño, a principios del siglo XVII. A partir de 1804, el coto de caza fue abierto al público por el virrey, el Conde Chotek; Jiří Fischer transformó el palacete de caza de Vladislav Jagellonský y Rodolfo II en un Castillete adelantado y neogótico. Después de 1845 el coto comenzó a convertirse en un parque inglés. En la actualidad, este oasis romántico es un monumento natural protegido.

En el este se encuentran las áreas del Centro de Exposiciones de Praga donde termina la Arboleda (Stromovka) y el cual no solamente funciona como sede de exposiciones y ferias, sino también como centro de recreación desde finales del siglo XIX. Las famosas verbenas de San Matías fueron trasladadas a este lugar en donde Ud. puede encontrar una piscina techada, un estadio, teatros, cine, el Lapidario del Museo Nacional y otros sitios recreativos y deportivos. Son dignas de ser vistas las instalaciones levantadas para la exposición conmemorativa del año 1891. La combinación de los estilos historicistas, del hierro y el cristal son una muestra interesante del arte del siglo XIX. La fuente de Křižík, restaurada en ocasión de la exposición conmemorativa en 1991, es por el contrario una obra técnica de la época contemporánea. En los márgenes del Centro de Exposiciones se encuentra el Planetario y un pabelloncito que guarda un interesante Panorama de la batalla de Lipany, pintado por Luděk Marold (1898). El escenario y la utilería utilizada hacen que el espectador se sienta en medio del fragor de la contienda bélica del año 1434.

Al norte, Stromovka está rodeada por el Vltava, en el este por Holešovice y en el sur le rodea una estrecha franja de casas que la separan de la Explanada de Letná. En sus alrededores vemos que se levanta el Museo Técnico Nacional, cuyas variadísimas colecciones atraen a los amantes de coches antiguos y de los adelantos técnicos de todas las épocas. En la Explanada de Letná, se extienden los Parques de Letná (Letenské sady), los cuales se enlazan directamente con los parques de Chotek, cercanos a los Jardines Reales del Castillo de Praga. Hoy en día están unidos por el gallipuente que pasa por encima de la calle Chotkova, transformada por el arquitecto Bořek Šípek en el año 1995. De manera tal, el Castillo de Praga conserva, hasta hoy, una gran parte de sus antiguas tierras. Aquí Ud. puede ver también obras artísticas, además del verde pacificador del paisaje, las áreas deportivas y los restaurantes del jardín. Por ej. el secesionista Pabellón Hanavský, perteneciente a la exposición conmemorativa, del año 1891 y que fue trasladado a este lugar después de 1898 o el maravilloso Restaurante-mirador de Praga, de la famosa exposición mundial, Expo 1958 en Bruselas. Recientemente se le hizo una reconstrucción a esta obra, sofisticada en sus tiempos, (de J. Hrubý, Zd. Pokorný y Fr. Cubr).

El régimen comunista tenía serios propósitos con Letná. En los años 50 se cavó un túnel, el Túnel de Letná, por debajo de la Explanada de Letná, el cual une a Letná con la Ciudad Vieja y encima de éste se erigió un colosal conjunto escultórico a Stalin y a sus compañeros y compañeras de lucha. Al poco tiempo de su terminación hubo que comenzar con la no menos difícil tarea de derrumbarlo, ya que el tiempo fue el encargado de poner a la luz los despreciables procedimientos del homenajeado. El tiempo incluso borró el desafortunado período socialista. Durante la Revolución de Terciopelo, en Letná se reunieron los manifestantes para ir a la huelga general, la cual congregó a un millón y medio de personas. Esta fue la última gota de la copa del otrora régimen. Y en el lugar donde estaba la estatua de Stalin, se colocó un Cronómetro, símbolo de los tiempos modernos.

Entre el Centro de Exposiciones y el extremo este de los Parques de Letná está la frontera que separa Holešovice de Letná. La antigua colonia de pescadores de Bubny, fue absorbida por Holešovice real y fue a partir del siglo XIX que se comenzó a transformar en un barrio industrial. La época moderna le proporcionó el florecimiento. Las fábricas se fueron a la otra ribera del Vltava, convirtiéndose Holešovice en un barrio de casas de vivienda. Las edificaciones neorrenacentistas y secesionistas son el complemento de la perla funcionalista, como por ej. el glorioso Palacio de las Ferias (Veletržní palác), de los años 1925-1928.

Holešovice, Letná y Stromovka están rodeados por el Vltava, por lo que vienen a formar una especie de península. Al norte de esta península, se extiende Troya. La colonia oriunda de este lugar se llamaba “Ovenec”, pero se impuso el grandioso Palacio Troya de Šternberk, dando su nombre a estos confines. Lo construyó Jean Bapt. Mathey entre los años 1679-1685 como residencia de verano para Wenceslao Alberto de Šternberk. La decoración barroca de sus interiores, así como la del jardín, están actualmente a disposición de la Galería de la capital Praga. A un lado del palacio, se despliega el Jardín Botánico, fundado en el año 1969; al lado del palacio, comienza el área de 45 hectáreas del Parque zoológico, el cual está abierto al público desde el año 1931. Entre sus particularidades no sólo está el aprovechamiento al máximo de las riquezas y de la configuración del paisaje, sino también la exitosa cría de caballos “Przewalský”. Esta rasa de caballo, extinguida en la naturaleza, es precisamente un animal viviente de la época medieval.